En ésta ocasión vemos una técnica creada por Roy Buchanan que requiere de práctica para conseguir el efecto deseado.
Hablamos de hacer chillar nuestra guitarra a base de armónicos artificiales o de púa.
De fácil ejecución. Se trata de acariciar con la yema del dedo la cuerda rasgada en el traste indicado... sin presionar, solo acariciar con la cuerda.