> "13": Black Sabbath 35 años después.



Escucha 13 de Black Sabbath - Osbourne, Iommi, Butler... Black Sabbath.

Detalle de la portada "13" de Black Sabbath.
Un álbum realmente esperado.
Han hecho falta 35 años para que la formación "original" de Black Sabbath vuelva a reunirse de nuevo.
Ese detalle hace que "13", el último disco de Black Sabbath, sea uno de los álbumes más esperado de las últimas décadas.

Y es que fue en 1978 cuando se juntaron por última vez para grabar "Never say die".
Esas reuniones solo funcionaban el algún directo que otro. Pero esas reuniones dieron lugar a conversaciones que desembocaron en el anuncio de un nuevo disco de Black Sabbath con su formación original. En la foto solo falta Ward, que no aceptó rehacer el grupo completo por falta de acuerdo en el plano económico.

La batalla "contra" este disco fue complicada, y más aún desde el anuncio de que Tomy Iommi padecía un linfoma contra el que debería luchar.



Aquí puedes escuchar el álbum completo.


Los "chicos" de Black Sabbath se mudaron a Inglaterra, donde Iommi se embarcó en su lucha contra el cáncer. Eso supuso un espaldarazo al que Tonny se mostró enormemente agradecido y con esas renovadas fuerzas se pusieron a trabajar.

Para suplir a Bild Ward, que como hemos dicho no aceptó las condiciones económicas, se contrató a Brad Wilk (Rage Against The Machine, Audioslave). Ya estaban listos para trabajar.
Ayer salió el disco en Europa y dentro de un par de días lo hará en USA. 

Hoy, lo analizaremos en GuitarFiero.com

Black Sabbath 13
Iommi, Osbourne, Butler.
1- End of the beginning: Un tema de 8 minutos para arrancar con un disco puede parecer una locura a menos que suenes como Black Sabbath. Los primeros segundos de la canción te ponen directamente en un cara a cara con el sonido Sabbath que te enamoró hace tres décadas.

Es cierto que Iommi sigue sonando a Iommy, que Ozzy no es más Ozzy que antes y que Butler golpea el bajo con la misma cadencia de siempre. Suena tanto a Black Sabbath que no parece nuevo, pero es bueno... es muy bueno.

Lo digo ya, si te gusta Black Sabbath, éste disco te enamorará. Si o si.

2- God is dead?: es el tema que la banda avanzó promocionalmente.
Otra vez hablamos de un tema largo que escenifica ese universo oscuro por el que siempre se ha movido la banda. Entramos con un suave punteo sobre una base contundente de golpes de bajo que se enlazan con una serie de acordes de potencia que le dan un golpe de fuerza al tema.

Volvemos al riff inicial, más calmado para que Ozzy pueda cantar agusto, con esa magia que le caracteriza.
La producción de los temas, llevada a cabo por Rick Rubin (tantas veces odiado, tantas veces venerado) es magistral.

El sonido de Iommi es brutal, pesado, limpio, como un yunque a estrenar.
La potencia fluye en altos y bajos de una manera melodiosa.
Los últimos minutos del tema son un homenaje a la música. Estos tipos inventaros el Heavy Metal y aquí está la prueba. Un ritmo metalero, duro, rudo pero lleno de clase que te hace creer eso de que la edad no importa.

Otro temazo para un gran disco, y llevamos dos de dos.

3- Loner: Un tema más "alegre" con aire más rockero.
Oiréis críticas sobre éste tema, ya que en cuanto lo escuchéis creeréis por momentos estar escuchando el tema "NIB". He leido algo por ahí que me ha gustado, Iommi se autoplágia.

4- Zeitgesit: Veamos, lo de este tema ya es algo más descarado. El tema sirve para aligerar un poco la sensación de oscuridad que hasta ahora llevábamos a lo largo del disco. Para conseguirlo han quitado unos cuantos enchufes y han cogido un tema de actualidad. Homenaje al documental con el mismo título, Zeitgeist habla de las mentiras de nuestro sistema social.

Pero analizando la música, se podría decir que es la versión 2.0 del tema "Planet Caravan" del disco Paranoid. No es que solo utilice los mismos efectos, es que la base de batería es clavada, el ritmo y el sonido hacen que te des cuenta de que estás ante una evolución de algo ya creado. 

Es tan exagerado que parece hecho a posta.

5- Age of reason: Iommi y Butler demuestran en este tema estar perfectamente sintonizados.
Este tema, y esto es solo una expresión, parece haber sido grabado en 1976 y editado en 2013.
Un tema, otra vez épico-oscuro (toma ya la etiqueta) de 7:01 minutos con un basto repertorio de recursos Heavy Rock con un aire a rock progresivo tipo Dreamtheater que me encanta.

Éste tipo de cosas son la muestra feaciente de que "ellos" inventaron esto.

6- Live Forever: Como hemos dicho al principio, si te gusta Black Sabbath, te enamorarás de este disco, y es que con este tema nos volvemos a transportar a los 70, con un sonido doom que rebasa el estándar aplicable.  Un temazo para siempre con un aire actualizado gracias a la genial producción de Rick Rubin.

7- Damaged Soul: En estos 35 años, Ozzy siguió su propio camino, desarrollando sus composiciones y creaciones de una manera más independiente. Durante estos años, Ozzy, a compartido muchas experiencias con artistas de una calidad excelente y eso se nota en este tema.

Suena muy introspectivo, muy Ozzy. La cadencia de los ritmos es una extraña lógica aplastante que hace que todo encaje con una monotonía soberbia, antagonista de si misma y de su razón de ser. Predecible, parece, predecible no es.

8- Dear Father: Volvemos al sonido Sabbath más puro, más original.
Pesado, contundente, brutal, en el que destaca el trabajo de Greezer con ese bajo golpeado de manera magistral. El final del tema cierra un círculo, y es que termina con el comienzo de su clásico "Black Sabbath".

La versión de lujo, con CD aparte, cuenta con tres temas más.

9- Methademic: Aún comenzando en acústico se deja notar cierto peso, que adquiere con su primer riff electrificado, contundente, algo rápido, con potencia y con peso.

Especial importancia para el conjunto formado entre el bajo y la batería que forman un "biscocho" perfecto donde se asienta el dulce sabor de Black Sabbath.

10- Peace of mind: Que no Piece of mind (chiste fácil).
A estas alturas parece mentira un tema de menos de 4 minutos en este disco.
Y siendo así es más sorprendente aún que suene como el resto del disco... pero ésta vez es calidad concentrada.

11- Pariah: El colofón a este (ya podemos decir) discazo, es éste Pariah.
Y sabéis a que me suena? A Rage, a Audioslave. Me suena a Wilk y a Morello.
Incluso Ozzy canta al estilo Chris Cornell con reminiscencias propias, claro está.

Conclusión:

Black Sabbath vuelve por la puerta grande con este disco.
Iommi, a pesar de su dificil lucha, sigue siendo un Titán de las 6 cuerdas.
Ozzy sigue siendo más Ozzy que nunca y Greezer sigue teniendo ese punto en el bajo que le hace único.
La inclusión de Wilk ha sido un acierto total y Rick Rubin ha estado muy, muy fino a la hora de trabajar todo el material. Sin exagerar, uno de los discos del año. 
Una pasada.




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